Continuaremos enREDados

Dicen que cuando tienes un idea, un proyecto y luchas por él, los astros se “confabulan” por ayudarte. No sé si siempre es así o es sólo una manera que tenemos de contarnos y justificar nuestra historia pero en este caso ocurrió.

Llevaba yo desde principio de curso dándole vueltas a la idea del PLE, había hecho búsqueda bibliográfica y “googlegráfica”, tenía intención de trabajarlo con un grupo de bachillerato cuando de repente se cruza un tuit en mi camino. En él hablaban de un MOOC enfocado a crear entornos personales de aprendizaje. Evidentemente, pensé que el curso “llevaba mi nombre”… luego descubrí que llevaba el nombre de 7000 personas.

Comencé el curso y con el los descubrimientos. El primero y probablemente el más importante fue la constatación de lo mucho que me quedaba por aprender en temas digitales. Así que tocó trabajar y mucho (más de las 30 horas que el curso calculaba). Aplicaciones que desconocía, procedimientos en los que era una “novata”. Unos me interesaron más que otros pero más allá de eso, llegó el segundo descubrimiento: la red es un entorno vivo, que crece a pasos agigantados y en el que gente muy, muy generosa va añadiendo “semillas” facilitando su desarrollo para que llegue al mayor número de gente posible.

Así que si me tuviera que quedar con lo más positivo del curso, eso positivo llevaría el nombre de personas, muchas personas: las que han colgado materiales de ayuda, las que terminaban pronto su trabajo y lo compartían, las que recomendaban a otros, los que organizaron los #MOOCafé, los que organizan los retos… Todos ellos te enredan para continuar conectados y aprendiendo.

Pero no todo ha sido positivo. También hay aspectos a mejorar. Entre todos señalo fundamentalmente uno y está relacionado con la carga de trabajo. Ha ido más allá de las 30 horas. No juzgo tanto el tiempo dedicado como la previsión. Considero que debería estar más ajustada la carga de tiempo para poder medir bien las fuerzas de cara a la realización del curso. Una posible forma de mejorar esto sería pedir a las personas conforme hacen el curso que hicieran un cálculo aproximado de horas dedicadas.

Y esto es todo amigos, hasta aquí hemos llegado (aún cuando a veces dudásemos de ello) pero como en las mejores series…. CONTINUARÁ.

Ah! como prueba de todo lo anterior, aquí va mi storify.

http://storify.com/asunta/continuaremos-plegando

¿#MOOCaféZGZ o deberíamos hablar de #MOOCgominolas?

Entrada evento #MOOCaféZGZ

Entrada evento #MOOCaféZGZ

19:50 horas del jueves 20 de Febrero.  A pesar de ser de esta ciudad y de haber pasado unos cuantos años en este campus necesito preguntar dónde está la nueva facultad de educación.

19:55 Vislumbro un edificio inmenso al final de una rampa. Letras más estéticas que legibles me indican que es la facultad de educación.

20:00 Lugar de encuentro localizado, alcanzado… y vacío. Sólo un aula tiene luz… Un poco “desubicada” llamo a Carmelo: organizador, convocador del evento que además ha tenido la amabilidad de proporcionarme su móvil y que responde rápidamente a mi llamada. Está en clase, en esa única clase con luz.

Hasta este momento hay un poco de pereza, un mucho de desconcierto y dudas… a partir de aquí todo fluye.

Carmelo es la persona que se ha movido para que tuviéramos este encuentro. Lo curioso es que él no está haciendo el MOOC (llegó tarde a apuntarse y no pudo, una lástima), ni va a ganarse un emblema #moocafé. Es estudiante del máster de educación y al oír hablar a una compañera de este evento se animó a convocarlo.

Así que gracias a él, en Zaragoza tuvimos sede y GOMINOLAS!!!

gominolas

Sí, en nuestro #MOOCafé no hubo café pero sí una bolsa enorme de gominolas que fue disminuyendo al mismo ritmo que nuestra conversación crecía.

Os presento al grupo que compartió esas gominolas. Natalia, Mercedes, Carmelo y Liliana son alumnos del máster de educación. Liliana además está haciendo el MOOC. Y por último, Cristina y yo somos docentes que también estamos haciendo el MOOC.

Un grupo heterogéneo en cuanto a procedencia pero no en lo referente a intereses. Si algo quedó claro después de hora y media de conversación es que compartíamos una pasión: la pasión por la educación. Todos estábamos interesados en cómo mejorar nuestra escuela y la forma de enseñar y de aprender, debatimos sobre el papel del profesor, hasta nos cuestionamos si sería necesario o no…

Es difícil recoger todo lo que se dijo. Al final os dejaré mi  storify, pero antes no quiero cerrar el artículo sin citar algunas aportaciones y sus fuentes, por supuesto 🙂

Gracias a Carmelo centramos nuestra conversación en la importancia de una escuela abierta. Natalia me recordó que esto de la educación no es sólo cosa de profes y alumnos, también los padres tienen su papel. Descubrí el aprendizaje-servicio  gracias a Mercedes y Liliana me hizo consciente del horrible marketing que tenemos los docentes.

Quizás nuestro papel no ha de ser el mismo como señaló Cristina , quizás debamos “reinventarnos” pero lo que seguro no podemos dejar de hacer (y esto ya es aportación mía) es dejar de guiar y enseñar a nuestros alumnos a  desarrollar su potencial y ponerlo al servicio del BIEN COMÚN. Para hacer esto, difícilmente existirá una APP, porque hace falta encuentro personal y feed-back. Y ahí estamos nosotros, con y sin pantallas, con y sin redes construyendo el presente de la escuela y con  él, su futuro también.

http://storify.com/asunta/moocafezgz.html

CURAR = “CURRAR” contenidos

“La curación de contenidos consiste en buscar, agrupar, organizar y compartir el contenido más relevante de un determinado tema, transformándolo en conocimiento”.  ROHIT BHARGAVA Ha pasado un lustro (o cinco años, que parece menos) desde que a Rohit Bhargava se … Sigue leyendo

“FLIPPED LEARNING”

Desde que hace tiempo, y al igual que muchos, he pensado que la gran revolución no está en el uso o no de las TICs en clase. La verdadera revolución estaba y está en el cambio de perspectiva, en poner el foco en el aprender y no en el enseñar… y eso pasa por cambiar el punto donde los alumnos dirigen su mirada.

Por ello, cuando me encontré con el concepto FLIPPED LEARNING, me dije, eso es, darle la vuelta al aula, eso es lo que yo quiero hacer. Pero siempre he pensado que para las metodologías funcionesn tienen que tener un sustrato teórico detrás. De ahí que, antes de lanzarme a ponerla en practica, me parece necesario buscar el origen de esta expresión.

 Al parecer, los padres del concepto son  Jonathan Bergmann and Aaron Sams así que mi primer consejo es seguir es seguirlos a través de twitter  @flippedlearning y su página oficial http://flippedlearning.org/FLN porque creo que las novedades metodológicas corren el peligro del “teléfono roto”. La información y en especial las novedades, se van pasando, pero en cada traspaso puede haber una pérdida de información y es necesario entender bien la fundamentación teórica y práctica que la sustenta. Para saber qué es y qué no es flipped learning: http://www.thedailyriff.com/articles/the-flipped-class-conversation-689.php

Mi segunda sugerencia sigue respetando los orígenes del Flipped Learning pero hace más hincapié en la difusión del mismo. La cuenta que recomiendo es la de @jerryovermyer. Jerry Overmyer es el creador y facilitador de la Red Clase Flipped, una comunidad de aprendizaje en torno al concepto “Flipped Classroom”. Comunidad que por supuesto recomiendo: http://flippedclassroom.org/

Pero no me olvido que todo este conocimiento ha de aplicarse en el aula. Así que para finalizar, mi tercera recomendación va en torno a la aplicación práctica de la misma. Para ello, elijo a @_naboodle que nos proporciona herramientas para crear, presentar y gestionar el aprendizaje volteado. No perderse los recursos que nos ofrece: http://www.naboodle.com.au/flip.html

Y por si no os he convencido, o queréis ver cómo es una flipped classroom en acción

 

Me temo que lo que toca ya es…  crear y voltear. Suerte 🙂

¿CÓMO GESTIONAR EL EXCESO?

50 nuevos correos, 100 nuevos tuits, 40 nuevos artículos en los blog que sigues… ¿Quién no ha sentido en algún momento que no puede manejar tanta información? ¿quién no ha querido en algún momento “desconectar”? Necesitamos estar informados pero ese exceso de información nos “enferma”.

El termino “infoxicación” aparece por primera vez en este artículo en el año 2000. El autor del mismo, Alfons Cornella, en un momento de “especial locura” (según sus propias palabras) denomina así  al exceso de información digital al que nos vemos sometidos a diario.

Es curioso comprobar cómo hace 14 años la información era ya inmanejable y su exceso resultaba  un problema en cierto modo “tóxico”.  Hoy el problema no se ha solucionado, en todo caso ha crecido el número de personas afectadas por la enfermedad.

¿Qué podemos hacer entonces? ¿Cómo afrontamos esta situación? Todos aquellos que nos dedicamos a la educación sabemos que los problemas que afronta la sociedad, tarde o temprano acaban llegando al aula en forma de nuevas asignaturas, temas trasversales o competencias. Y  este caso no es distinto.

Nuestros alumnos, como nosotros, se tienen que enfrentar (y se tendrán que seguir enfrentando a lo largo de su vida académica y profesional) a multitud de datos, noticias, materiales y tendrán que aprender a seleccionar lo relevante de lo no relevante. Y ahí estamos nosotros, para enseñarles también esta competencia, con la diferencia de que este contenido no es algo que un día nos explicaron a nosotros y que nosotros transmitimos a su vez.  En esto, la mayoría hemos sido autodidactas y algunos estamos aún aprendiendo.

Llevo años animando a mis alumnos a averiguar cómo hacer algo cuando no saben cómo hacerlo de modo que me toca dar ejemplo y hacer yo lo mismo. Por mí y por ellos.

¿Cómo? Permitidme usar para ello una metáfora gastronómica. Apuesto por el “SLOW FOOD” . Frente al exceso de lo que sea (comida, información) hay que elegir y saborear.

No podemos abarcarlo todo, ni siquiera casi todo. Hay que aceptar (y enseñar a nuestros alumnos a hacerlo también) que no vamos a poder “digerir” todo lo que se nos ofrece. Por eso, es preciso enseñar a ELEGIR. Es necesario saber qué nos interesa buscar, o mejor qué nos interesa encontrar. No es tarea fácil definir nuestras líneas de interés pero a lo largo de este curso, sí ha habido un momento en que me he visto “obligada” a hacerlo ha sido a la hora de crear mis listas de twitter.

  •  TWITTER: Ahí iría mi primera propuesta de trabajo con los alumnos. Crearse 5 listas de twitter de modo que estas recojan todos aquellos aspectos de la realidad que les interesan DE VERDAD. Para su vida actual, para su futuro, porque les gusta, porque se les da bien… Les serviría para ver cuáles son sus líneas de interés, si están muy diversificadas o si por el contrario se centran en uno o dos temas. Serviría para un análisis de sus intereses y capacidades de cara a una orientación académica y profesional.

Una vez elegidas nuestras líneas de interés, hay que saber cómo y donde buscar. Y aquí me vais a permitir aludir de nuevo al artículo de Cornella. Él habla de la Infranet, todo aquello que no aparece siempre al primer golpe de buscador. No es fácil moverse en ese submundo, de ahí la necesidad de alguien que guíe. Y esa es nuestra profesión, de manera que nos toca convertirnos en “ Virgilios “ para nuestros alumnos: enseñarles a hacer las preguntas adecuadas, a afinar su dirección una vez elegida. Y ahí va la segunda enseñanza del curso y mi segunda actividad. No estamos solos en esto, somos muchos buscando de modo que si marcas lo que te ha servido, ayudas a otros que a su vez harán lo mismo. Y para que vean esto y experimenten esto, ahí va mi segunda propuesta

  •  DIIGO: Dividir la clase en grupos, de modo que cada miembro de cada uno de los grupos se especialice en una parte de la materia. Deberán buscar, marcar, todo lo que encuentren interesante sobre ello y compartirlo con el resto de miembros de los otros grupos que se ocupan también de esta parte. De ese modo, “entre todos” se harán expertos en esa parte que luego mostrarán a su grupo para ya completar toda la materia. Serviría para globalizar la materia al finalizar el curso.

Termino ya, sin abandonar la metáfora gastronómica, sugiriendo “saborear” esa comida. No podemos dejar que la rapidez, la inmediatez nos impida disfrutar. Alertaba Nicholas Carr en una entrevista del peligro de superficialidad que existía tras la multitarea tecnológica. Coincido con él en el riesgo y en la necesidad de ser conscientes de él para prevenirlo. Y esta vez, sin necesidad de ninguna tarea concreta, sí me parece importante enseñar a nuestros alumnos a elegir, a buscar y a leer con un criterio cualitativo y no cuantitativo. El rigor, el cuidado, la reflexión no son incompatibles con la gestión de la información.

Gracias a los que habéis elegido, buscado y disfrutado de esta reflexión 🙂